Oración de la serenidad y confianza de San Francisco de Asís

 

“San Francisco, hazme un instrumento de tu paz,

Donde haya odio, lleve yo el amor,

Donde haya ofensa, perdón,

Donde haya duda, fe,

Donde haya desesperación, esperanza,

Donde haya tinieblas, luz,

Donde haya tristeza, alegría,

Oh Santo aclamado,

concédeme que no busque

ser consolado sino consolar,

Ser comprendido, sino comprender,

Ser amado, sino amar,

Porque dando es como recibo,

Perdonando es como tú me perdonas,

Y muriendo es como nacemos para la vida eterna”.

Amén.

Significado de la Oración de la Serenidad y confianza de San Francisco de Asís.

Esta hermosa plegaria de la serenidad está cargada de significado para aquellas personas que aman y buscan la paz en este mundo cada vez más estresante. A través de esta plegaria, le pedimos a San Francisco de Asís que nos dote y fortalezca en nosotros estos valores humanos, para convivir en este mundo de una forma más amena, donde también podamos ayudar a otras personas que estén atravesando momentos críticos.

La serenidad y la confianza, son cualidades humanas que nos ayuda sobrellevar equilibradamente las adversidades a de modo que nos permita sobreponernos a las circunstancias difíciles o desesperadas conservando la calma, comportándonos de manera racional, manteniendo la cordura. Si tenemos esa cualidad, podemos prestar nuestro apoyo psicológico a otras personas cuando amerite de nuestra oportuna intervención

Vida y milagros de San Francisco de Asís

Su nombre, Giovanni di Pietro Bernardone, mejor conocido como San Francisco de Asís, es uno de los santos más preciados de la iglesia, nació en Asís (Italia) proveniente de una familia acaudalada, su padre era un rico mercader su nombre se relaciona con Francia, ya que su padre comercializaba telas con los franceses. Su festividad se celebra el 4 de octubre de cada año, día en que se conmemora su muerte, la cual ocurrió en el año 1226., siendo canonizado el 16 de julio de 1228 por el Papa Gregorio IX.

Sus retratos más antiguos reposan en la Basílica de Asís y también el Monasterio Benedictino de Subiaco el cual se encuentra ubicado en Italia.

Participó en una guerra que se llevó a cabo entre Perugia y Asís en el año 1202, en la que lo capturaron, siendo prisionero de guerra y liberado sano y salvo a transcurrir un año. Todo esto ocurrió antes de convertirse al cristianismo, y comenzó a repartir sus bienes a los pobres, cosa que molestó fuertemente a su padre, tanto así que él decidió devolverle sus pertenencias a su padre, hasta la ropa y se dedicó a llevar una vida austera.

El obispo lo refugió en la iglesia al ver tan desprendida determinación.

Conformó un grupo de 12 personas (como los apóstoles), con las once que se le unieron y se dedicaron a predicar el evangelio y a reconstruir iglesias. Por su parte, San Francisco como líder del grupo redactó unas reglas para alcanzar la perfección en la vida cristiana.

A San Francisco de Asís se le atribuyen muchos milagros, entre los que podemos citar:

  • La curación de un leproso al cual le lavó la parte afectada y le rezó para liberarlo del demonio que atormentaba su alma, al ver este que estaba totalmente sano lloró de emoción, arrepintiéndose de sus pecados y consagrando a Dios su vida.
  • Milagros con aves, pues era tan amante de los animales que les hablaba la palabra de Dios, las mismas no se retiraban hasta que el las bendecía.
  • Una mujer ciega, que vivía en una Provincia italiana llamada Nardi, recuperó la vista en el mismo instante en que San Francisco de Asís le hizo la señal de la santa cruz.
  • Demostró en varias oportunidades su poder para expulsar legiones de demonios. En una ocasión liberó a una mujer que estaba poseída, sanándola y echando fuera el demonio, la misma aseguró que el milagro era un prodigio de San Francisco de Asís.