Oración para la serenidad del corazón

Dios de la misericordia eterna, te doy gracias por la atención brindada a mis oraciones y súplicas.

Hoy me dirijo a ti arrepentido por las malas acciones ejecutadas en el transitar de mi vida. Deseando que con tu misericordia sanes mi corazón y lo encamines hacia tu palabra.

¡Oh! Señor del universo, tú eres el único que conoce y observas las necesidades que hoy padezco.

Te pido en el misericordioso nombre de tu amado hijo Jesús, liberes a mi corazón de todo rencor y sufrimiento. Para que puede sobrepasar las barreras de tu imponente lealtad.

Arranca de mi pecho todo malestar, angustia y desesperación que son enviadas por el señor de las tinieblas y que no son de tu agrado. Lléname del Espíritu Santo para avanzar guiado por tu amor a partir de hoy.

                                    Acógeme con tus alas llenas de amor, Señor.

Llena todo espacio vacío que pueda existir en mi corazón y que satanás a ha logrado llenarlo de maldad e incredibilidad. Solo tú tienes esa paz que mi alma ahora necesita.

¡Oh! Magno Cristo resucitado, declaro que de mi ser saldrá todo mal que aceche en mi corazón para alcanzar total serenidad. Y de este modo, poder llenar mi alma de paz celestial. Limpia todo mi ser y lléname de felicidad.

Desde que entraste a mi vida me he mantenido confiado en ti, Padre amado. Y me pongo en tus manos para ser bendecido por tu bondad y amor inagotable.

Dios de la gloria eterna, a ti entrego mi vida, alma y mi camino como ofrenda. Para que me otorgues la fuerza que anhelo para poder cumplir tu propósito en la tierra. Amén.

Dios le da serenidad al corazón

Dios nunca ha escatimado en las pruebas que nos envía. Un hecho que puede confundir a muchos sobre la misericordia de Dios. Pero, si Dios es bueno ¿Por qué nos envía tantos castigos? ¿Cuál es el motivo?

Como cualquier padre, Dios nos da la libertad para elegir qué hacer en nuestras vidas. Aunque ello represente cometer algunos errores. Cuando caemos está a nuestro lado, si somos felices él también se alegra y si sufrimos nos abraza y carga entre sus brazos.

Todo viene acompañado de un sin número de emociones y sentimientos que llegan al corazón. Podemos sentirnos dolidos, perturbados e intranquilos, pero aun así, si de algo no debemos dudar, es del amor de Dios hacia nosotros.

La oración para la serenidad del corazón trae toda esa esencia del amor de Dios, reforzada en su misericordia y avalada por la protección del Espíritu Santo. Cualquier pesar que tengamos en nuestro interior, quedará liberado para dar paso a la serenidad de la presencia de Dios Todopoderoso.

¿Debemos orar exclusivamente en momentos de angustia?

Un hecho curioso y que es una realidad, es que solo buscamos a Dios cuando no vemos salida a nuestros problemas. Nos sentimos intranquilos y desprotegidos. Pero no en el exterior, sino en el interior donde habitan nuestros miedos.

Ciertamente, la oración para la serenidad del corazón es perfecta para situaciones así. Sin embargo, podemos recurrir a ella en nuestros mejores momentos. Orar por serenidad también implica agradecer por el gozo que habita en nosotros.

Es decir, nos ayuda a mantenernos serenos en Cristo y de ser necesario avivar la serenidad en nuestros corazones. Siempre confiando en Dios y el plan que ha elaborado para nosotros.

Por ello, está más que claro, que la oración para la serenidad no tiene momento, lugar ni condición para ser realizada. Lo único que debemos tener presente es nuestra fe y la confianza de que Dios está con nosotros.

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